Contexto
Corteva necesitaba identificar miles de ensayos agrícolas en campo. Cada banderín debía ser único, con una numeración diferente y entregarse en tiempo récord para la campaña. Un proyecto prácticamente inviable mediante procesos tradicionales como la inyección plástica.
Desafío
Fabricar miles de piezas personalizadas, listas para instalar, sin moldes y con un plazo de entrega muy corto.